Lagu
Vigésimo primera runa del Futhark tradicional, relacionada con La Luna y el elemento agua. También conocida contemporáneamente como Laguz, se le atribuyen los ciclos, la intuición (tradicionalmente femenina) y el camino hacia ella. El símbolo de Lagu contiene la fuerza vital generada por el agua en todas sus formas, el mar, el río, el lago, el vientre materno donde los seres flotan antes de la vida, y se relaciona directamente con la fluidez asociada a su elemento. Por ello, también se asocia con el peligro y la muerte cuando no se le da un balance adecuado a las mareas, las corrientes o aquellas emociones que al estar contenidas, no encuentran una salida positiva. También guarda un mensaje de nutrición y creatividad al estar en contacto con nuestra intuición más pura.Lagu señala la limpieza y el cambio a través de las emociones que fluyen para llevarnos al balance interior necesario que nos ayuda a conectarnos con la intuición, la creatividad y finalmente la dirección correcta en nuestra vida. Así también, aconseja vivir las experiencias desde la emoción equilibrada sin dar cabida al pensamiento o el análisis, el control o la manipulación sino sintiendo y percibiendo el entorno con el corazón. Además, esta runa señala vivir a un ritmo personal, sin forzar las cosas, pues cada cual tiene en sí un ritmo particular, el cual debe dejarse discurrir a su manera con la finalidad de dejar aflorar la creatividad interior. Por otro lado, Lagu puede advertir acerca de una reorganización y limpieza de las emociones, dado que la represión de las mismas, estanca el desarrollo personal y enmudece la intuición, pudiendo dar paso a fantasías desmedidas e incluso un desbalance extremo de la energía espiritual.
Silencio
Décimo séptima carta de Osho Zen, del grupo de los Arcanos Mayores. Esta carta transmite el mensaje del Zen de la energía total tomando posesión del ser, siendo uno con la totalidad del universo. De esta manera, podemos dejar que el silencio entre y entender su significado, aquel que Gautama Buda, Chuang Tzu, Bodhidharma o Nansen experimentaron. A pesar que los tiempos cambian, la experiencia del silencio, y la alegría permanece igual, siendo la única cosa con la que podemos contar, la única que nunca muere y la única que podemos llamar el verdadero ser.El silencio, una receptividad como un espejo, de una noche llena de estrellas con una luna llena se refleja bajo el místico lago y el rostro en el cielo está en profunda meditación, es la diosa de la noche que trae profundidad, paz y comprensión. Ahora es un momento muy precioso y será fácil descansar dentro, ahondar las profundidades del silencio personal al punto del encuentro del silencio universal. No hay nada mas que hacer, no hay lugar donde ir, y la cualidad del silencio interior permite hacer cualquier cosa. Algunas personas se sentirán incómodas ante esto, acostumbradas como están, a todos los ruidos y actividades del planeta, pero eso no importa, y debemos buscar a aquellos que tienen resonancia con el silencio o disfrutar de la soledad. Ahora es el momento de entrar a tu casa interior, pues la comprensión y el vislumbre que llegan se manifestarán mas adelante, en una fase más receptiva de la vida.
La Luna
Decimo séptima carta del arcano mayor del Tarot, de la columna espiritual de la transformación del ser, se relaciona con La Luna y el elemento agua. Se le atribuyen la intuición, los sueños, los miedos y la luz curativa. La imagen de la luna muestra un pequeño lago del cual sale un cangrejo, el cual representa la perseverancia ante el camino por venir. Al salir del agua se dibuja un sendero que atraviesa entre dos perros aullando, los cuales son miedos interiores infundados, y continúa a través de dos torres altas, las cuales se identifican con aquellas estructuras más arraigadas del ser, que deben ser superadas. Al final se ven las montañas y en lo alto, en medio de una noche oscura, la luna, que refleja latente el brillo del sol, la esperanza de superar las emociones negativas con la guía de la luz clara y potente de la intuición.La Luna representa las inseguridades interiores a ser superadas para llegar a la purificación emocional que nos señale una intuición clara para transitar los momentos menos favorecidos de la vida. Advierte acerca de enemigos, engaños y falsas ilusiones en caso de no haber llegado al contacto interior que nos ayude a verlos claramente.
Oráculos II
En honor de todos aquellos que han pasado por estos momentos difíciles y han logrado superarlos, y en honor de todos aquellos que ya no están...
Bodhidharma se fue a China hace 1400 años: Al entrar a China, llevaba uno de sus zapatos sobre la cabeza. Tenía un zapato en el pie y el otro sobre la cabeza. El emperador había venido a recibirlo. Se sintió incómodo: ¿Qué clase de hombre era éste? Había estado esperando tanto, mientras pensaba: “viene un gran hombre sagrado, un gran santo y sabio.” ¡Y ahora este hombre se porta como un payaso! El emperador se sentía incómodo y molesto. Y, en la primera oportunidad que tuvo, le preguntó a Bodhidharma: "¿Qué estás haciendo? La gente se ríe, y también se ríe de mí por haber venido a recibirte. Y el modo en que te comportas no es manera de comportarse. ¡Deberías actuar como un santo!" Bodhidharma le respondió: "Sólo aquellos que no son santos se comportan como tales. Yo soy un santo. Únicamente quienes no son santos se comportan como tales." 
Cuando me preguntan acerca de nuestra amistad siempre digo que sos una persona con una magia muy especial, que derramas en cada palabra que escribes, en tu forma de expresarte, y en tu exquisita forma de llegar día a día a mi vida.
Una vez alguien dijo que "para mantener una verdadera perspectiva de lo que valemos, todos deberíamos tener un perro que nos adore y un gato que nos ignore," pero a pesar de esto y de cualesquiera otras cosas que digan por ahí de los mininos, sobre todo de los negros, un gato puede resultar una compañía tranquila y pacífica. A mi abuelita siempre le han gustado estos animalitos y dicen que cuando nací tenía más de cinco en la casa, por lo cual me crié rodeada de ellos aunque no lo recuerde y aunque hasta hace poco pensara que eran seres misteriosos y algo fríos. Sin embargo, hacía tiempo tenía la idea de tener otra mascota, una que no dependiera tanto de salir a la calle y pudiera valerse por sí misma, no en sentido literal, claro. Así, se me presentó la oportunidad de dar asilo a una pequeña minina, negra como la noche, y cargada de un amor calmado, intenso y dulce.
Hace ya más de un mes he asumido el compromiso de cuidar a este pequeñín pues sus padres han marchado a tierras lejanas por un tiempo y ha sido una hermosa experiencia para mí. Hace ya casi tres años que mi propio pequeñín partió al mundo de las hadas y todo este tiempo había tenido una especie de temor a aceptar a otro en mi vida porque el puesto de aquel jamás podrá ser llenado por ningún otro. Sin embargo, esa lengüita larguirucha que se escapa de vez en cuando de la boquita es una de las cosas que me deja absolutamente enamorada de este peludo pequeñín. Dentro de todo, como cada cosilla que toca mi vida, su misión ha sido recordarme algunas enseñanzas que, si bien están en mí, nunca estará demás afianzar y apreciar. Aunque muchos por ahí dirían que no es posible que un can nos enseñe algo a nosotros, la raza avanzada, yo percibo que no es así, pues todo aquello que nos rodea y está cargado de vida tiene el potencial de enseñarnos o recordarnos, de la manera más simple, las cosas más importantes.
Coky tiene una capacidad de entusiasmo enorme y pasa los días saltando alegre a cada paso que me acompaña, pero al mismo tiempo, su potencial de paciencia es admirable y cada actividad tiene su momento, el cual espera con alegría. Claro está, a veces se pone ansioso, refunfuña o pone esa cara de manipulación que me mata pero al final, siempre está dispuesto a mantener la calma y el entusiasmo que lo hacen tan dulce. Por otro lado, recibe a todos con cariño, moviendo su pedacito de cola y queriendo abrazar y recibir amor sin fin; nada ensombrece su receptividad y ganas de dar y estoy segura que si pudiera, abrazaría a todos por la calle para dejarles un poquito de su alegría. Se que a su manera, desde su percepción y atención divina, sabe lo agradecida que estoy por esta oportunidad de compartir con él estos meses, y como él, me quedaré en este momento hermoso sin pensar en que mañana llegarán sus papis para llevarlo de vuelta a casa…
Si un día mis labios no pudieran decirte que te amo, quisiera que mi corazón te lo repitiera cuantas veces palpite.
Al ver tus ojos por primera vez lo supe,
"Un día Zilo dijo a Confucio: "¿Puedo preguntaros que pensáis acerca de la muerte?"




















