sábado 20 de marzo de 2010

De Bécquer XIII

Es extraño pensar, incluso sentir, que una persona tan joven haya podido captar tan fielmente el sentir de una que ya ha caminado mucho en la vida...

RIMA XVII

Yo sé cuál el objeto
de tus suspiros es.
Yo conozco la causa de tu dulce
secreta languidez.

¿Te ríes...? Algún día
sabrás, niña, por qué:
Tú acaso lo sospechas,
y yo lo sé.

Yo sé cuándo tú sueñas,
y lo que en sueños ves;
como en un libro puedo lo que callas
en tu frente leer.

¿Te ríes...? Algún día
sabrás, niña, por qué:
Tú acaso lo sospechas
y yo lo sé.

Yo sé por qué sonríes
y lloras a la vez.
Yo penetro en los senos misteriosos
de tu alma de mujer.

¿Te ríes...? Algún día
sabrás, niña, por qué:
mientras tú sientes mucho y nada sabes,
yo que no siento ya, todo lo sé.


Fuente: Rimas y Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer. http://www.xtec.es/~jcosta/

miércoles 17 de marzo de 2010

Conocimiento y sabiduría

Ser sabio no consiste en tener conocimientos. Ser sabio significa realizar algo con tu consciencia, primero por dentro y después por fuera, sentir el latido de la vida dentro de ti y después por fuera. Para experimentar esta misteriosa consciencia que eres, primero tienes que experimentarla en la más profunda esencia de tu ser, porque esa es la puerta más cercana a la consciencia universal. Una vez has conocido en tu interior, no es difícil reconocerla en el exterior. Pero recuerda: el hombre sabio nunca acumula conocimientos su sabiduría es espontánea, porque el conocimiento siempre pertenece al pasado, pero la sabiduría está en el presente.
Recuerda estas distinciones porque a menos que comprendas con mucha claridad la diferencia entre conocimiento y sabiduría, no podrás entender los sutras de Gautama el Buda que son de tremenda importancia. El conocimiento satisface al ego; la sabiduría destruye al ego por completo. Por eso la gente busca el conocimiento y es muy raro encontrar un buscador que esté comprometido con la sabiduría sin estar interesado en el conocimiento.
Conocimiento significa tener teorías sobre la verdad; sabiduría es la verdad en si. El conocimiento lo adquieres de segunda mano; la sabiduría es de primera mano. Conocimiento significa creencia: otros lo expresan y tú lo crees, pero todas las creencias son falsas; incluso si crees en la palabra de Buda, en el momento en que la crees se vuelve una mentira. La verdad no se puede creer; o bien sabes o no sabes. Si sabes, no hay lugar para creer; si no sabes, tampoco es un asunto de creencias. Si sabes, sabes; si no sabes, no sabes.
La creencia es una proyección de la mente tramposa; te da la sensación de saber, sin saber. Los hindúes, los musulmanes, los cristianos, los judios, los jaina, los budistas: todos ellos creen. Sin embargo, la creencia es barata, muy fácil, nada está en juego. Y fácilmente puedes creer en Dios, en la inmortalidad del alma, en la teoría de la reencarnación. De hecho, esto se mantiene solo a un nivel superficial; en lo más profundo no te afectaran en absoluto.
Cuando la muerte llame a tu puerta sabrás que todas tus creencias han desaparecido. La creencia en la inmortalidad del alma no te servirá de ayuda cuando la muerte llame a tu puerta; te olvidarás de todo lo referente a Dios, no podrás recordar la teoría, y las complicadas implicaciones de la teoría. Cuando la muerte llama, derriba por completo toda la estructura de conocimiento que has edificado a tu alrededor y te deja absolutamente vacío… y con la consciencia de que toda la vida ha sido un desperdicio.
La sabiduría es un fenómeno totalmente distinto; es experiencia, no creencia. Es una experiecia existencial, no es una referencia. No crees en Dios; conoces a Dios. No crees en la inmortalidad del alma, la has saboreado. No crees en la reencarnación; la recuerdas. Recuerdas que has estado aquí muchas vidas, y si has sido así en el pasado, va a seguir siéndolo en el futuro. Recuerdas que has estado en muchos cuerpos, has sido una roca, has sido un árbol, has sido animales, pájaros, has sido un hombre, una mujer, has vivido en muchas formas. Ves cómo las formas van cambiado, pero la consciencia interior continúa siendo igual, por lo que puedes apreciar que solo lo superficial cambia; lo esencial es eterno.
Esto es ver, no creer. Y todos los maestros auténticos están interesados en ayudarte a ver, no a hacerte creer. Para creer te conviertes en cristiano, hindú, musulmán. La creencia es la profesión del los sacerdotes mientras que la sabiduría nace dentro de ti, no es una escritura. Comienzas a leer tu propia consciencia, y allí están ocultas todas las Bíblicas, todos los Gitas y todos los Dhammapadas.

Fuente: Libro Buda y su enseñanza.

martes 2 de marzo de 2010

Tres añitos

Y si, ya son tres añitos en el cyber mundo, escribiendo mis pensamientos, compartiendo lo que me gusta, dejando huellas electrónicas... Mientras, sentada en este rinconcito detrás de una pantalla, recuerdo el aniversario de este blog simple y lleno de detalles, mi más admirado ídolo celebra sus cuarenta y ocho años montado en un escenario haciendo lo que más le gusta: Dando un espectáculo, en el tour que promociona su nuevo álbum "The Circle" y una nueva incursión de su carrera, el libro "When we were Beutiful." Aquí, el estreno de dicho álbum, el single "We weren't born to follow" (para detener la música de fondo busca "música" en la barra lateral y haz clic en "pause").